Qué es la hiperautomatización y cómo ayuda a las empresas a ser digital-first
27/05/2022
Por Atlax 360

La hiperautomatización se está convirtiendo en la tendencia de la década. Es un concepto que trata de ir más allá de mecanizar tareas repetitivas, ya que busca automatizar cualquier proceso empresarial. Para conseguir esto, se combinan diferentes tecnologías de vanguardia. ¿Qué es lo que tenemos que saber al respecto? Lo vemos a continuación.

Hiperautomatización

Se trata de una ampliación de la automatización a todos o buena parte de los procesos empresariales. La forma de obtenerlo es a través de varias tecnologías: Inteligencia Artificial, machine learning o Robotic Process Automation. Al integrarlas, es posible automatizar casi cualquier tarea repetitiva. Además, ayudan a descubrir los procesos que son susceptibles de robotizarse.

También es una pieza importante de la transformación digital, aunque ha ganado mayor peso en los últimos años. Busca eliminar la intervención humana en los procesos de bajo valor añadido. Esto permite liberar el capital humano y destinarlo a aquellas áreas más provechosas. Asimismo, se obtienen datos relevantes para mejorar el propio proceso empresarial.

Al obtener una amplia cantidad de datos sobre el negocio, es más sencillo adaptarse a los cambios del mercado. El proceso se ve optimizado y agilizado, ya que solo hay que modificar las máquinas empleadas, ya sea cambiando su programación o disposición, no hay por qué emplear varios meses. Tampoco se darán efectos dramáticos entre el personal, quien ocupa puestos de alto valor.

Toda esta tendencia es una sofisticación de los pasos que se dan para la automatización. Sigue siendo vital descubrir, analizar, diseñar, medir y monitorizar, pero cada fase se ve acelerada. Así, la adaptación a los cambios en la realidad del negocio es más fluida.

Elementos para la hiperautomatización

Para desarrollar este gran proceso, se tienen que involucrar diferentes tecnologías. Cada una de ellas juega un rol importante, que se ve potenciado al integrarse con las demás. De esta forma, es posible conseguir un nuevo nivel de automatización, que tiene un mayor alcance y logra unos niveles más altos de eficiencia.

Una de las primeras tecnologías en juego es la Robotic Process Automation. Permite configurar programas informáticos para usar robots, que se destinan a procesos estructurados o repetitivos en sistemas digitales. Estas actividades son sencillas de ejecutar, pero que a una persona le resultan monótonas. Sin embargo, la máquina es capaz de llevarlas a cabo en poco tiempo y con un uso mínimo de recursos.

Con ella, el machine learning es otra de las tecnologías que se debe tener en cuenta. Se centra en que las inteligencias artificiales puedan aprender. Consigue que optimicen su programación inicial y, de este modo, ir ganando en eficiencia progresivamente. Con cada nueva fase de aprendizaje, descubren cómo afrontar la tarea de manera óptima.

La Inteligencia Artificial es otra de las tecnologías imprescindibles. Tiene como propósito la gestión de las máquinas para que cumplan con sus funciones. Les permite tomar decisiones y resolver problemas dentro de su programación. Sin su uso, no se podrían diseñar sistemas automáticos a gran escala, ya que faltaría un elemento que controlara las actividades.

El big data también juega un papel importante, en especial a la hora de analizar y gestionar datos. Estos son generados tanto por las máquinas como las personas. Para comprender la información que contienen estos datos, es posible identificar patrones y oportunidades de mejora de un proceso. Además, se pueden destinar para efectuar predicciones.

Por último, los cobots son un añadido traído desde la robótica colaborativa. Son robots encargados de compartir tareas con personas, lo que ayuda a llevarlas a cabo. Están causando toda una revolución, ya que mejoran los procesos productivos en los que se ven involucrados.

Ventajas

Al aplicar la hiperautomatización, consigue una serie de beneficios para su empresa. El principal tiene que ver con la satisfacción de las personas. Ya no tienen que encargarse de tareas repetitivas y monótonas, sino que se destinan hacia otras de mayor valor. Así, adquieren trabajos que contribuyen a su desarrollo personal y que les reportan un salario superior.

Los costes operativos de la empresa se reducen, porque se optimizan. Los recursos se canalizan de manera más efectiva y el tiempo dedicado a la producción disminuye. Al final, el gasto que antes suponía fabricar un producto se reduce o es posible obtener más con lo mismo. En cualquier caso, la compañía saca un mayor partido a los recursos que posee.

Para terminar, las decisiones tomadas por la dirección ganan en efectividad. Al disponer de una gran cantidad de datos, almacenados en un data warehouse, se puede conocer dónde falla la organización. Así, solucionar sus problemas y marcar el rumbo adecuado es más sencillo.

En definitiva, la hiperautomatización contribuye a que las empresas sean más eficaces, cumplan mejor con su cometido y alcancen el digital-first. Es el resultado final de la integración de una amplia variedad de tecnologías, que tienen como objetivo final mejorar la vida de los seres humanos.