Pymes: cómo pueden obtener el apoyo informático que necesitan
09/03/2022
Por Atlax 360

Los departamentos informáticos y sus profesionales han ganado protagonismo y visibilidad desde que comenzó el trabajo en remoto hace dos años. Sin embargo, la tecnología es una asignatura pendiente para muchas pymes españolas. Según el Informe de Digitalización de las Pymes 2021 publicado por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, el porcentaje de pymes en el sector del comercio al por mayor con personal especialista en tecnologías volvió a descender en 2020, registrando unos valores de 18,8%, lo que supone un -0,03 puntos porcentuales1. Se trata de una tendencia que se replica en otros sectores como el del comercio al por menor, industria o transporte.

Uno de los factores que condiciona esta predisposición es la falta de recursos por parte de las empresas, así como la visión de que no se trata de un factor fundamental para el crecimiento de estas. Nada más lejos de la realidad: la inversión en un socio de soporte informático es la solución para impulsar el crecimiento económico de la empresa.

Por tanto, si una organización no tiene la capacidad de crear un equipo profesional, puede optar por conseguir asesoramiento externo para proteger su infraestructura digital. En este caso, ¿qué debe buscar una PYME en una empresa de IT?

Los retos informáticos de las pequeñas y medianas empresas

Los retos de las pequeñas y medianas empresas van evolucionando a medida que la empresa crece en tamaño y facturación. Por eso, lo más importante es asegurarse de que los avances que se hacen a nivel tecnológico no suponen un problema en el futuro. Para ello, es fundamental contar con un perfil líder y eficaz que ayude a aprovechar al máximo las oportunidades, creando un crecimiento sostenible para el futuro.

En un primer nivel, los retos más comunes son:

  1. Contar con los conocimientos necesarios para seleccionar, mantener y optimizar las soluciones de TI adecuadas para el negocio. Cada vez las opciones son mayores, por lo que estar al día de las innovaciones es complicado y requiere de mucho tiempo que el empresario no siempre tiene. Sin embargo, es necesario para tomar decisiones bajo un criterio informado. A medida que se añaden más y más aplicaciones y se ofrecen más y más servicios, la integración con los sistemas y la infraestructura existentes se vuelve más compleja. El reto consiste en garantizar que las aplicaciones funcionen juntas (o, como mínimo, que no entren en conflicto) y en asegurar una seguridad adecuada en todo el ámbito, a un nivel que cumpla con sus obligaciones y proteja su negocio.
  2. La vida útil de los softwares y hardwares. Puede suceder que, si tomamos decisiones sin un buen criterio, la vida útil de los productos escogidos finalice, y, por tanto, la empresa deje de recibir soporte por parte de su fabricante. Un problema de este estilo puede suponer una carga importante en términos de tiempo y esfuerzo, pero también para el presupuesto de la empresa.
  3. Mantener la información segura. En la actualidad, los datos lo son todo. Por ello, es imprescindible contar con una red que ayude al equipo a realizar copias de seguridad de su información, una red de protección ante posibles ciberataques y garantizar transacciones seguras con sus clientes. Cualquier fallo en este sentido puede penalizar gravemente a la pyme, por lo que contar con un soporte informático que garantice su seguridad es una inversión a largo plazo.

Obtener apoyo para solucionar los principales problemas tecnológicos de las PYMES

Como comentábamos al inicio, puede que las pequeñas empresas no cuenten con los recursos para un equipo de TI dedicado, pero siempre podrá contar con ayuda externa. Contratar a un equipo de soluciones tecnológicas puede ser una buena forma de crear una estrategia de TI estable, especialmente cuando las operaciones de la organización aún están tomando forma. Los expertos pueden ayudar a las empresas a determinar las necesidades de su equipo, a garantizar el éxito de sus sistemas de producción o de sus operaciones en el lugar de trabajo y a definir un apoyo estratégico que impulse el crecimiento de la organización sin que se vea limitado por una infraestructura inflexible.

En definitiva, el crecimiento de una pyme depende de muchas decisiones, y entre ellas está la de encontrar soluciones al reto tecnológico de la actualidad.